Hablar de emociones con tus hijos: Aprende a hacerlo

Las vacaciones suelen ser el momento del año en el que más tiempo pasamos juntos, aunque solo se trate de unos días y sin necesidad de viajar a la otra parte del mundo lo más importante es disfrutar de estos días de calidad donde el tiempo se convierte en oro. Este año os proponemos un nuevo reto que quizá deberíamos incluir en nuestro día a día pero no siempre es posible por falta de tiempo: trabajar y hablar de emociones con tus hijos, escucharles y ayudarles a expresar cómo se sienten. ¿Os animáis?

Cuaderno de sentimientos
Compra unas libretas nuevas y dáselas a tus hijos, vosotros también podéis tener la vuestra. Antes de dormir relataréis lo que habéis hecho en el día y cómo os habéis sentido con un simple dibujo: contento, ilusionado, emocionado, triste o enfadado. Cada uno dibujará el suyo y juntos podéis reflexionar el porqué os habéis sentido así y cómo lo hemos manejado. Esta puede ser una buena forma de empezar a hablar de emociones en familia.

Aprende a reír con ellos
Cuenta anécdotas, ríete de ti mismo o de algo gracioso que ocurra y nunca les faltes al respeto ni se lo faltes a nadie delante de ellos. Palabras como ‘Egoísta’, ‘Mentiroso’, ‘Tonto’ puede mermar su autoestima. Recuerda que la empatía es lo más importante y si tus hijos insultan a alguien hazle ver cómo se sentirían si fuese al revés. Dale la vuelta a la tortilla.

Dale alas
Aprende a escucharles cómo se sienten, préstale palabras que ellos todavía desconocen, habla con ellos, interésate por sus ilusiones, sus miedos o sus logros. Pregúntales por sus actividades favoritas, por lo que quieren hacer a la vuelta del verano y a quiénes echan más de menos. Le estarás dando alas para volar cuando sea adulto. Las emociones juegan un papel fundamental en su desarrollo y enseñarle a compartirlas les ayudará a manejar sus éxitos, frustraciones y fracasos de una forma más adecuada.