En cuantas ocasiones hemos visto un vestido de niña e incluso para nosotras mismas muy bonito en las fotos donde una modelo lo lleva puesto, precioso en la mano y sin embargo al probárselo a la niña no le queda nada bien. Y muchas veces, y especialmente en las niñas no es una cuestión de tipo o formas corporales, ya que pueden ser muy próximas a la de la modelo. Entonces ¿Qué ocurre? ¿Por qué un  mismo vestido puede lucir mucho en una niña y no favorecer a otra?

La dificultad aumenta si queremos comprar vestidos de niña online, donde nos guiamos por unas fotos.

La explicación es bien sencilla y es uno de  los secretos más usados por los mejores estilistas de moda infantil españoles y de todo el mundo. Se trata del uso del color.

Efectivamente el color juega un papel determinante en el resultado a lograr a la hora encontrar el vestido o la prenda en general que más nos favorezca, y sobre todo para evitar aquellas que, sin saber porque nos proporcionan un look apagado o deslucido.

Todos conocemos que  existen tres colores pigmento básicos, que son el cian (azul claro saturado vulgarmente conocido como azul verdoso), amarillo y magenta (rojo primario equivalente en tonalidad al fucsia). Se les llama así porque de su combinación derivan los demás.

A la hora de mezclarlos lo primero que tenemos que saber es que hay una distinción fundamental en el estilismo profesional para clasificar los colores resultantes, a saber:

Colores fríos: son aquellos que en su composición llevan una parte muy importante del pigmento cian (azul). Ejemplos de vestidos de bebé en colores fríos serían:

vestido bebe

vestido bebe azul

 

Colores cálidos: son aquellos que en su composición llevan también una parte muy importante en este caso de amarillo. Algunos ejemplos de ropa de bebé en tonos cálidos sería:

vestido bebe ceremonia

vestido bebe ceremonia

 

Es decir y por simplificar, los colores fríos son aquellos que llevan mucho azul y los cálidos son los que llevan más amarillo.

Caso que frecuentemente como diseñadora de moda infantil me consultan es el del blanco o el negro, con los que confeccionamos multitud de ropa infantil básica, pero que debido a la elegancia de estos colores es demandada para eventos, ya sea como protagonista o como invitada. Efectivamente ambos por definición son la ausencia (caso del blanco) o la mezcla (caso del negro) de todos los colores, sí, pero también es cierto que el blanco puro y el negro puro son muy difíciles de lograr y normalmente nos solemos encontrar por ejemplo con un vestido bebé en blanco “roto” o “hueso” con una tendencia hacia el lado cálido y un blanco “crudo” o “nuclear” con mayor carga de azul.

Hasta aquí espero que todo esté muy claro pero ¿Cómo me puede ayudar saber esto a elegir el color de vestido más adecuado?

El segundo punto importante y que es la clave del éxito acertar con el vestido que más favorezca a tu niña es analizar su color de pelo, ojos y piel.

Si, sus rasgos son determinantes en la gama de color que vas a poder elegir para lograr el mejor resultado.

Básicamente la regla dice que las personas con rasgos cálidos, es decir piel tostada, pelo castaño claro u oscuro, y ojos marrones van a combinar mejor con colores fríos, ya que estos, por efecto del contraste potenciarán sus rasgos, mientras que si se colocan prendas cálidas, su rostro se mimetizará, es decir quedará más diluido y tendrán una aspecto más apagado y menos favorecedor.

Al contrario ocurre con las personas con rasgos fríos, piel blanca, pelo rubio muy claro o negro muy oscuro y ojos claros verdes o azules. Sus colores perfectos se encuadran dentro de la gama de los cálidos.

Y ya está es así de simple. La clave de elegir la ropa infantil que más  favorezca a la niña será saber contrastar la tonalidad del vestido con la de sus rasgos físicos.

¿Y eso significa que si el rosa, es el color que más me gusta para mi niña no debo ponérselo? Por supuesto que puedes. Si es que a tu niña a o a ti os gusta un color de tendencia en moda infantil mucho podréis usarlo ya que no hablamos de colores puros, sino mezclados con amarillo o cian (azul), es decir podrás encontrar seguro un rosa coral, más cálido y un rosa chicle mucho más frio. Conseguirás ir de rosa pero no con uno cualquiera sino con el que le sienta realmente bien, y en segundo lugar estamos hablando de colores de piel, ojos y pelo, que en invierno prácticamente se localizan en el rostro puesto que el resto del cuerpo suele estar cubierto, con lo que es fácil elegir un complemento en su color favorito pero que no esté ubicado cerca del rostro, como unos zapatos o un cinturón e incluso en algunos casos la falda de niña por ejemplo.

Ah, un último consejo. En verano estos valores cambian levemente, ya que aunque uses protectores solares  de alta graduación como recomiendan los pediatras y dermatólogos, lo cierto es que por regla general el pelo se aclara y la piel se oscurece por efecto del agua y el sol, por lo que puede que determinadas prendas deportivas, camisetas o vestidos de niña de verano le favorezcan sólo en esa temporada, y puedes aprovechar para “cambiar” un poco y conseguir un armario de niña perfecto y nada aburrido.